El pasado 29 de marzo, entraron en vigor las nuevas disposiciones sobre la ventas de alimentos chatarra en el interior de las escuelas de nivel básico, superior y medio superior, sin embargo, los padres de familia afirman que es complicado evitar la venta de estos alimentos al exterior de las instituciones educativas.
Casi de manera tradicional es común ver que a la hora de la salida de las escuelas, tiendas y puestos ambulantes ofrecen a los estudiantes, papas, chicharrones, helados, nieve, jugos, refrescos, incluso hot cakes, pizzas y banderillas.
En este contexto, este medio de comunicación se dio la tarea de conocer la opinión de algunos padres de familia, quienes afirmaron “que es complicado evitar la venta de estos productos al exterior de las escuelas, sin embargo, ya queda en el criterio de nosotros como papás”.
Indicaron que si bien, es complicado, principalmente en un niño de preescolar o de primaria, pues ellos aun prefieren comer algún dulce o fritura y si no se les compra se enojan, incluso hasta lloran.
Declararon que uno como papá es el que tiene que poner el ejemplo evitar comprar estos alimentos.
“Se que no podemos lograr que de la noche a la mañana dejen de consumir golosinas nuestros hijos, pero a la salida también venden fruta, es mejor comprarles una a unos chicharrones o unos dulces y bueno, quizás un día a la semana, si dejar que coman eso”, relataron.
Los padres comentaron que tampoco se trata de decirle al vendedor que ya no acuda a las escuelas, pues al final de cuentas ellos también tratan de llevarle un sustento a sus familias, por lo ya queda en uno como padre si permite o no que sus hijos coman chatarras.
De acuerdo a las nuevas disposiciones sobre la prohibición de venta de comida chatarra en las escuelas, estas buscan fomentar nuevos estilos de vida saludables y reducir enfermedades como la obesidad infantil, entre otras.
Y estos lineamientos aplican para todas las escuelas del pais de nivel básico, medio superior y superior, en caso de incumplir con estos lineamientos, las instituciones podrían ser acreedoras a sanciones económicas o administrativas que podrían alcanzar hasta los 130 mil pesos.
Sin embargo, la prohibición de estos productos, únicamente aplica para las tiendas cooperativas escolares, por lo que los vendedores y tiendas cercanas a las escuelas que ofrezcan estos productos no podrán ser sancionados.