ACAPULCO. — Un grupo de derechohabientes del ISSSTE, familiares y pacientes con enfermedades renales se manifestaron frente al centro de congresos Copacabana, donde se encuentra la delegación de la dependencia federal, para exigir el pago de una deuda de ocho millones de pesos al hospital privado de servicios subrogados Santa Lucía, el cual ha suspendido el servicio de diálisis debido a la falta de pago.
En una conferencia de prensa previa a una reunión con las autoridades de la delegación del ISSSTE en el puerto, los manifestantes informaron que aproximadamente 200 pacientes en el estado acuden a este hospital privado y requieren de dos a tres sesiones de diálisis por semana.
La señora Perla Vargas Adame, familiar de uno de los pacientes, expresó su preocupación por la falta de servicio subrogado, ya que pone en riesgo la vida de los pacientes, especialmente aquellos que vienen de otros municipios como Atoyac.
Además, mencionó que algunos pacientes han tenido que pagar hasta mil 560 pesos por las diálisis debido a la crítica condición de su salud y la negativa del hospital a brindar el servicio sin el pago del ISSSTE.
El señor Francisco García Díaz compartió que la semana pasada muchas personas tuvieron que regresar a sus ciudades de origen debido a la falta de recursos para pagar el servicio en el hospital privado.
Un manifestante cuestionó quién sería responsable en caso de un deceso debido a la situación, ya que consideran que se están vulnerando los derechos humanos de los pacientes afectados.
Orlando Gallardo Ramos, integrante del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE), señaló que lograron la reunión por mediación de dicha institución y destacó la importancia de liberar los recursos para evitar afectaciones a sus agremiados. La situación ha generado preocupación y busca una pronta solución para garantizar la atención médica de calidad para los pacientes con enfermedades renales.