David Martínez Téllez
El gobierno mexicano ha decidido pronunciarse por una injerencia norteamericana por el tema del T-Mec.
El tratado de comercio fue firmado o ratificado por la administración en turno. No es una tema heredado por gobiernos anteriores.
Es un documento signado por tres gobiernos(México, Estados Unidos y Canadá), en donde se comprometen a obedecer lo suscrito. En caso de incumplimiento existen sanciones y son de corte económico. El tema no es político, sino jurídico.
Los administradores del país llamado México aducen violación a la soberanía porque la decisión de “todos los recursos” que posee el país son “nuestros”. Y efectivamente así lo establece la ley máxima; pero el gobierno mexicano firmó un articulado donde contradice a la Constitución. Entonces, el calificativo de antimexicano sería para quienes rubricaron el susodicho T-Mec, y allí está firmado y sellado por quien hoy administra al territorio con el nombre de Estados Unidos Mexicanos.
De no cumplirse con documentos firmados, lo que se estaría enviando de mensaje a inversionistas extranjeros y/o nacionales, es ausencia de respeto a lo acordado. Eso se traduce en incertidumbre.
Quien pone en riesgo la soberanía es quien incumple lo sellado.
La otra lectura es “aquí, en mí país, se hace lo que digo y pienso” sin tomar en cuenta los acuerdos que se hayan establecido; incluso, sin medir las consecuencias.
Como México dependemos en un 80 por ciento de nuestro vecino gringo en materia económica. Eso lo recordó Donald Trump en un mitin y agregó “cuando le mencioné la posibilidad de incrementar aranceles (en referencia a AMLO) de inmediato me las dio” (sic).
En aquel entonces Trump era presidente y un aliado de AMLO. Hoy, Biden no simpatiza con nuestro presidente. Pero el asunto, no es simpatía, sino de negocios, de dinero.
Si el presidente actual de México sabía de la ventaja que llevaban los norteamericanos y canadienses en ese acuerdo trilateral, pues no lo hubiera firmado. Desde entonces ya estaríamos defendiendo la soberanía.
Tal vez, esta posición político económica de enfrentar a Estados Unidos y Canadá obedezca a una negociación o con Rusia o con China u otro país poderoso, de otra manera no existe una explicación coherente. Sin embargo, nada se dice.
Descarto una invasión. Lo que harán “los güeritos” es elevar los precios de sus productos que aquí se consumen e incrementar las tarifas de los productos que les exportamos. Todo tendría nuevos precios y serían muy elevados.
Ojalá me equivoque.