- También denunciaron tráfico de influencias, pues los hijos de los trabajadores de esa clínica pasaron a ser vacunados sin hacer fila
Josefina Aguilar
Una gran tensión entre personal de salud y del bienestar con padres de familia, luego de que por un lado se acabaron las vacunas y por otro, trabajadores de la clínica del ISSSTE, se negaron a seguir vacunando debido a que su turno había terminado.
Fue poco después de las 3 de la tarde, que la inconformidad entre los padres de familia, que durante casi todo el día se habían mantenido haciendo fila, respetando los protocolos establecidos por la delegación del Bienestar, pero fueron informados que ya no había vacunas, además de que el personal que estaban vacunando, había terminado su turno laboral.
También denunciaron tráfico de influencias, pues los hijos de los trabajadores de dicha clínica pasaron a ser vacunados sin hacer fila y sin necesidad de una ficha, como el resto de los padres, madres y menores que llegaron desde muy temprana hora.
Todo esto generó una gran inconformidad, por lo que los padres decidieron bloquear la avenida Ruffo Figueroa por más de dos horas, hasta que un representante de la delegación del bienestar, Alejo Espinoza, enlace Covid-19 del programa de vacunación en Guerrero, se presentó para tratar de dialogar con los padres inconformes.
En un intento por explicar la situación y apaciguar los ánimos, el funcionario federal dijo que de fábrica la vacuna viene congelada, y requiere de al menos seis horas para descongelarse, por lo que pidió la comprensión de los padres y madres de familia, y que se presenten nuevamente el día de mañana.
Una de las razones de la saturación fue que se vacunó a menores de municipios aledaños, no solo de Chilpancingo, a los que no pueden negarles la vacuna, dijo el funcionario.
Alejo Espinoza aseguró que había vacunas suficientes, pero que estaba congelada. También dijo que hoy viernes serían vacunados todos los menores, harán dos filas, una para los que no alcanzaron este día, y otra para los que les corresponde ese día.
Un representante del ISSSTE, dio a conocer que la Secretaría del Bienestar les habría avisado apenas 24 horas antes, que dicho nosocomio se encargaría de coordinar la vacunación de los menores de edad, “y nos rebasó”, dijo.
Finalmente, por agotamiento, poco a poco los inconformes se fueron retirando de la clínica y liberaron la vialidad.