- * Esa medida, y la suspensión de diversas actividades, son para evitar que feligreses se contagien con Coronavirus, se informó
Alondra García
La Diócesis Chilpancingo-Chilapa reforzó las medidas de seguridad para evitar el contagio de Coronavirus entre sus feligreses.
Después de reunirse con un grupo de sacerdotes para consensuar las medidas, el obispo Salvador Rangel Mendoza emitió un Decreto Diocesano por Contingencia Sanitaria.
A partir de este martes, se dispensa a los católicos de la obligación de participar en la misa dominical y fiestas de precepto si es que consideran inoportuno asistir en estos días de contingencia.
También se exhorta a quedarse en casa a las personas que tengan algún padecimiento respiratorio, tos o fiebre y demás síntomas.
En cambio, se les pide participar de la celebración de la Misa a través de la televisión o las redes sociales “hasta que se estabilice la situación”.
Los Templos Parroquiales, Capillas y Rectorías seguirán abiertos como ordinariamente, para que todos puedan acudir a hacer oración o participar en la celebración de los Sacramentos.
Las Misas Dominicales, Fiestas de Precepto y demás ceremonias se celebrarán, si es necesario, en espacios abiertos, guardando una distancia de metro y medio entre cada persona.
Las homilías se celebrarán de manera breve y se evitarán las aglomeraciones.
En cuanto al saludo de la paz, se hará una inclinación evitando el contacto físico.
El obispo concedió la autorización para que la Comunión Eucarística sea en la mano.
Quienes decidan no asistir a la Misa Dominical podrán seguirla, particularmente o en familia, a través de la televisión o el internet. O en su defecto, al menos dedicar un tiempo para la lectura y meditación del Santo Evangelio, siguiendo en lo posible un comentario serio de éste, o hacer el rezo del Santo Rosario.
Los Bautismos, Matrimonios, XV años, presentaciones y funerales se celebrarán con asistencia de un grupo reducido de personas, preferentemente solo invitados los familiares más cercanos.
Sin embargo el obispo pidió que, en la medida de lo posible, se pospongan estas ceremonias.
Las fiestas patronales y las confirmaciones ya agendadas, se llevarán a cabo en las fechas previstas y se realizarán en espacios abiertos.
A los grupos y movimientos laicales que se reúnen en número considerable a nivel parroquial, decanal, zona pastoral o diocesana, así como la catequesis escolarizada, les pidió que se abstengan de hacerlo hasta que haya pasado esta situación de emergencia.
El obispo encomendó a los sacerdotes, así como a los ministros extraordinarios de la Sagrada Comunión, atender a los enfermos cuidando las medidas de higiene recomendadas.
La Diócesis no descartó la posibilidad de suprimir más adelante los servicios litúrgicos públicos, en atención a las recomendaciones de las autoridades y teniendo en cuenta el desarrollo de la pandemia en nuestro país.
De darse el caso, se difundirá oportunamente a través de un comunicado oficial del Obispado de Chilpancingo-Chilapa.
Las oficinas de la Curia Diocesana y de las Parroquias permanecerán abiertas. En la medida de lo posible cualquier consulta se puede hacer de manera telefónica en los horarios establecidos y se les podrá atender.
Para las celebraciones de la Semana Santa, se observará el desenvolvimiento de esta pandemia y posteriormente se emitirán las recomendaciones pertinentes.
Con respecto al Seminario Conciliar de la Inmaculada Concepción, el obispo pidió a los seminaristas tanto mayores como menores que se retiren a sus casas, suspendiendo las clases presenciales y los profesores acompañarán sus trabajos y desempeño académico por las redes sociales.
Los seminaristas no irán a las comunidades en Semana Santa, ni apostolado de fin de semana.
Así también se pospondrán los pre-seminarios para otras fechas cuando las circunstancias sanitarias sean más favorables.