* ¿Por qué el SNTE decidió apoyar la nueva Reforma Educativa?

Noé Ibáñez Martínez

A lo largo de sus más de 75 años de existencia, el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE) ha asumido un destacado papel en la construcción y evolución del sistema educativo nacional y ha contribuido al desarrollo económico, social, político y cultural del pueblo mexicano. Por ello, el magisterio pasó a ser el actor clave para la afirmación y despliegue de la escuela pública como el medio más importante para el desarrollo nacional y el bienestar individual y colectivo de los mexicanos.
En el México de hoy, ante las exigencias de cambio expresadas por la gran mayoría ciudadana en las elecciones del 1 de julio de 2018, las maestras y maestros, congruentes con su labor social, asumieron nuevamente ser partícipes en este cambio que impulsa el gobierno federal y de respaldar la reforma de los artículos 3º, 31 y 73 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, cuyas Leyes Secundarias están en proceso de discusión en la Cámara de Diputados.
Entre las razones del SNTE que actualmente encabeza Alfonso Cepeda Salas de apoyar esta reforma, podemos destacar, entre otras, que recoge muchas de las propuestas planteadas en diferentes momentos por el magisterio, tanto en foros estatales y regionales como en Audiencias Públicas convocadas por la propia Cámara de Diputados.
El SNTE apoya la reforma porque establece el compromiso del Estado de garantizar la educación inicial, reincorpora el mandato constitucional que legitima la autonomía universitaria e instituye la obligatoriedad de la educación superior; reafirma que corresponde al Estado la rectoría de la educación, que será obligatoria, universal, pública, gratuita y laica; e incorpora los nuevos principios y criterios de equidad, inclusión, interculturalidad e integralidad.
La reforma ratifica que la educación que imparta el Estado, además de tender a desarrollar armónicamente las facultades del ser humano, promoverá el enfoque de derechos humanos e igualdad sustantiva; fomentará la honestidad, el respeto a todos los derechos, las libertades y la dignidad de las personas; además, priorizará el interés superior de las niñas, niños, adolescentes y jóvenes en el acceso, permanencia y participación de todos los niveles educativos.
Eleva a rango constitucional el reconocimiento y la revalorización social de los docentes, reconociéndolos como actores de la trasformación del proceso educativo. Asimismo, establece como derecho de las maestras y maestros la capacitación y actualización y crea un sistema integral de formación retroalimentado por evaluaciones diagnósticas, formativas e integrales.
Asume que la admisión, promoción y reconocimiento del personal que ejerza función docente, directiva o de supervisión, considerará los conocimientos, aptitudes y experiencia necesarios para el aprendizaje de los alumnos y compromete al Estado a fortalecer a las instituciones públicas formadoras de docentes, de manera especial a las escuelas normales, asegurándoles financiamiento suficientes, materiales didácticos, infraestructura y recursos tecnológicos.
Responde a demandas legítimas de los trabajadores de la educación. Primero, porque establece que en la aplicación del nuevo marco jurídico, se respetarán los derechos adquiridos de las maestras y maestros, los cuales no podrán ser restringidos o afectados de manera retroactiva con las disposiciones de nueva creación.
Además, deja sin efectos los actos referidos a la aplicación de la Ley General del Servicio Profesional Docente que afectaron la permanencia de las maestras y los maestros en el servicio y se abrogan la Ley General del Servicio Profesional Docente (LGSPD) y la Ley del Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación (INEE), lo cual elimina el vínculo entre evaluación y permanencia, dando certidumbre a la estabilidad laboral del magisterio, y garantizan el respeto de los derechos laborales.
En este proceso, el SNTE ha estado participando de manera activa para aportar con propuestas en la construcción de las nuevas leyes en materia educativa. En un primer momento, los maestros participaron en los foros de Consulta Nacional Por un Acuerdo sobre la Educación, convocada por el equipo de transición del entonces gobierno electo, donde el Sindicato presentó más de 58 mil ponencias, casi el 90% de las ponencias totales que fueron recogidas.
Recientemente, en el marco de las Audiencias Públicas organizadas por las Comisiones Unidad de Educación y Puntos Constitucionales de la Cámara de Diputados, para el análisis, discusión y elaboración del proyecto de dictamen para la reforma a los Artículos 3º, 31 y 73 de la Constitución, los maestros participaron para reiterar las propuestas del magisterio a favor de una reforma que preserve y fortalezca la educación pública, laica, gratuita, obligatoria, científica, democrática, universal y nacionalista, con pleno respeto a los derechos constitucionales, laborales y profesionales de los trabajadores de la educación.
Además, el propio SNTE realizó 32 foros estatales denominados: “Legislación para el fortalecimiento de la educación y la escuela pública”, que en Guerrero se llevó a cabo en la ciudad de Iguala en mayo pasado y, en junio, realizó 13 foros regionales denominados “Leyes Secundarias en Materia Educativa”, donde docentes, alumnos, padres de familia, especialistas y académicos presentaron ponencias relacionadas iniciativas para integrar la Ley General de Educación, la Ley del Sistema para la Mejora Continua de la Educación y la Ley General del Sistema para la Carrera de las Maestras y los Maestros.
Como se puede observar, más allá de cualquier otro interés político de grupos o particulares, las maestras y maestros del SNTE están enfocados en la construcción de mejores condiciones para consolidar la educación y escuela pública en México, reivindicado los principios fundacionales del Sindicato para seguir siendo actores claves en la nueva sociedad.
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@ibanez_marti