* El Frente Unido de Policías Comunitarias del Estado de Guerrero atribuyó la emboscada a Víctor Giles y su familia, que dejó 4 muertos, a una pugna interna entre miembros de la UPOEG

Jesús Saavedra

El Frente Unido de Policías Comunitarias del Estado de Guerrero (Fupceg) negó que haya sido responsable de la emboscada al comandante de la Unión de Pueblos y Organizaciones del Estado de Guerrero (UPOEG), Víctor Giles Adame, en donde falleció junto con su esposa y dos de sus tres hijos menores de edad.
Luego de la emboscada ocurrida el miércoles en una brecha de la comunidad de Mohoneras, cerca de El Ocotito, la UPOEG responsabilizó al Fupceg de ese hecho que dejó como saldo cuatro personas muertas a balazos, entre ellas dos menores de edad.
El Fupceg, a través de sus policías comunitarios, le disputa a la UPOEG abiertamente y de manera violenta el control del corredor carretero desde Xaltianguis hasta El Ocotito, donde mantienen una cruenta batalla a balazos para apoderarse de ese territorio.
Apenas el 7 de mayo, el Fupceg que encabeza Salvador Alanís irrumpió de manera violenta en Xaltianguis de donde desplazaron a los comunitarios de la UPOEG que encabeza Ernesto Gallardo y cuya cabeza visible de ese grupo de policías armados es Bruno Plácido Valerio.
En junio, en al menos un par de ocasiones miembros del Fupceg han intentado ingresar por la fuerza al poblado de El Ocotito y lo han logrado.
Luego de la emboscada contra el comandante de la UPOEG y su familia, el Fupceg emitió un comunicado sobre esa “masacre” perpetrada por hombres armados que “acribillaron sin miramientos dando muerte a dos adultos, Víctor Giles Adame alias ‘El Muletas’ y su esposa Karla Santiago y sus tres niños Yamileth Giles Santiago, de 7 años; Jonathan Giles Santiago, de 14 años de edad, mientras que, su otro pequeño de 4 años resultó herido de nombre Víctor Giles Santiago, el que fue trasladado al hospital, sin embargo falleció a los pocos minutos en que era atendido por los médicos”, aunque en realidad el menor sigue vivo.
En el comunicado sostiene que “negamos rotundamente que el Fupceg llevara a cabo tan aberrante hecho así como los integrantes de la UPOEG lo ha declarado en algunos medios informativos”.
Asegura tener “información fidedigna que el hecho ocurrido fue por pugnas internas entre los miembros de la UPOEG del valle del Ocotito quienes desde que tomaron el control de esos pueblos en noviembre del 2016, han asesinado un promedio de 60 personas en los que se han notado casos de ancianos, mujeres y niños que han perdido la vida por esta organización criminal que utiliza el buen nombre de la policía comunitaria para actuar impunemente una y otra vez”.
Por ello hace “un llamado urgente a los tres niveles de gobierno a que atienda esta situación y lleven a los responsables de esta masacre a la justicia. De no ver resultados que pongan fin a este grupo de delincuentes, seguiremos trabajando para hacer el trabajo nosotros mismos”.
Agrega la organización que encabeza Salvador Alanís que se han “constituido para erradicar los grupos de la delincuencia organizada que día a día laceran la paz social en cada rincón de nuestro bello estado de Guerrero donde los secuestros, levantones y asesinatos han sido el pan de cada día sin que ninguna autoridad logre detener las cifras alarmantes que nos mantienen a estos niveles graves de violencia. Por esa razón combatimos día a día los grupos armados que generan estos actos aberrantes así lo hacemos y lo seguiremos haciendo porque solo el pueblo puede salvar al pueblo”.