Isidro Bautista

A la lista de los posibles aspirantes a candidatos a gobernador del estado de Guerrero podría ya agregarse a la actual senadora Nestora Salgado Romero.
Una vez que llegó a ese cargo, se ha observado que, de manera paulatina, ha ido moviéndose entre baños de pueblo, lo que no había hecho ni antes ni después de su encarcelamiento.
Hoy Morena, por Andrés Manuel López Obrador, está arriba en la preferencia ciudadana, principalmente en Guerrero, donde el hoy presidente del país ha ganado las elecciones en las que ha contendido como candidato.
Hay quienes afirman que en la elección próxima el PRI, y menos el PRD, nada tienen que hacer.
El partido de AMLO ganaría hasta con una vaca como candidata o un toro como candidato, como alguien aseguró hace algunos años, refiriéndose entonces al PRD, cuando aún no existía, obviamente, Morena.
Esta misma semana, Salgado García hizo una nueva visita a su natal municipio, sólo que con una marcha multitudinaria que encabezó con éxito, como si anduviera en campaña electoral, y hace menos de diez días asistió como madrina de la generación de egresados de una escuela primaria de ese mismo lugar. Empieza en casa.
En junio pasado apareció, de un plumazo, en los medios impresos, electrónicos y digitales, como no han querido —o no han podido— hacerlo los otros posibles aspirantes. Lo que vino a ser un golpe mediático demoledor la puso a la vista de miles de espectadores —o votantes— con simpatía.
Los demás, tanto del PRI como del PRD, salen también en los medios, hasta con inserciones pagadas, pero nadie les hace caso. No han aparecido en forma impactante, e incluso asumen, aunque aisladamente, actitudes arrogantes. Ojalá recuerden que en la actualidad se gana o se pierde hasta por un voto.
Las palabras de la activista —poquitas, pero acertadas— fueron replicadas en tiempo récord: Hago un llamado enérgico al delegado federal Pablo Amílcar Sandoval para que apresure la entrega a tiempo del fertilizante y vencer cualquier obstáculo y resistencia para garantizar la seguridad alimentaria de las campesinas y campesinos de Guerrero.
Supo retomar para ello el tema que ha sido el más candente en Guerrero de los dos o tres últimos meses: el insumo, tan pero tan indispensable para todas las capas sociales, directo e indirectamente.
Por Morena son también muy visibles las cabezas del propio Sandoval Ballesteros, aunque éste, sin nada de carisma, y Félix Salgado Macedonio, quien gana a todos sus posibles contrincantes en atraer más comentarios —favorables, por supuesto— en las redes sociales, al tiempo que adopta, desde que llegó al Senado, una postura que no había tenido tan mesurada en su andar político. Amílcar es lo que es por el cargo que ostenta y por la hermana que pesa en el gabinete de AMLO. Pero eso no le quita lo gris.
Nestora o Macedonio ganarían la elección si ésta fuera realizada el domingo próximo. En política, recuérdese, todo es como una rueda de la fortuna.
En el PRI se asoma con mayor simpatía popular Mario Moreno Arcos, secretario de Desarrollo Social del gobierno de Héctor Astudillo. Héctor Apreza Patrón, diputado local, no ha dicho públicamente si está decidido a buscar la candidatura. Qué bueno, porque no da el nivel político todavía, no obstante de que es una gente tratable y buen concertador. Sería cuestión de ver quién es el que más une al interior de ese partido, o una encuesta milagrosamente limpia.
Manuel Añorve Baños, senador, por más que va y viene incansablemente, no logra aún levantar polvo, ni con el asunto de las guarderías. Como si pasara de noche. A lo mejor tiene como estrategia llevársela poco a poco, de menos a más, porque no tiene un pelo de tonto. Eso no lo ponemos a discusión.
En el PRD la mejor carta, indudablemente, es Beatriz Mojica Morga.
Y falta uno que todavía parece estar en el ropero, a la espera del silbatazo: Luis Walton. isidro_bautista@hotmail.com