Deserción escolar por falta de clases en la Montaña baja

* Carmen, quien se dedica a vender tortillas en Chilapa, asegura que se irá a vivir a Cuernavaca, Morelos, para que su hija pueda terminar la secundaria allá y pueda seguir sus estudios

 

REDACCIÓN

 

Debido a las amenazas de grupos delictivos en contra de maestros, ya han transcurrido 50 días sin clases en escuelas de la Montaña baja, que comprende los municipios de Atlixtac, Ahuacuotzingo, José Joaquín de Herrera, Zitlala y Chilapa, y el problema ha derivado en la deserción de decenas de alumnos, principalmente en el nivel medio superior y superior.
Ante la necesidad de concluir la secundaria, preparatoria y universidad, los alumnos de último año en esos niveles se están yendo a escuelas de otras ciudades, porque en Chilapa el crimen organizado les ha impedido seguir estudiando y el gobierno no ha podido garantizar la seguridad de los maestros y estudiantes.
De acuerdo con la agencia API que cita como fuente a Jerónimo Maurilio Morales, delegado de Servicios Educativos en la región Montaña Baja, de la Secretaría de Educación Guerrero (SEG), en las últimas dos semanas decenas de alumnos han empezado a darse de baja de las escuelas para poder inscribirse en otras de la capital del estado o incluso de otras entidades, como Puebla.
Según la misma agencia, la SEG no tiene un registro oficial de la deserción, pero maestros de diversas escuelas le han confirmado que varios estudiantes están huyendo de Chilapa para poder continuar sus estudios.
Hay incluso niños de primaria a los que, ante el temor de que se pierda el ciclo escolar por la inacción de las autoridades para brindar seguridad, sus padres han decidió llevarlos a otros lugares.
Los mensajes amenazantes empezaron a circular en redes sociales a finales de septiembre, lo que ocasionó que un número no preciso de planteles —la SEG admitió que serían poco más de 70, pero hay versiones de que serían hasta 600— que comenzaron a parar labores por acuerdo de padres de familia y maestros, y a quienes han intentado retomar las actividades, les han llegado amenazas directas.

Carmen, vendedora de tortillas en Chilapa, dice que se irá a vivir a Cuernavaca para que su hija pueda terminar la secundaria

La agencia revela el caso de una señora a la que sólo identificado con el nombre de Carmen, quien dijo estar dispuesta a dejar la venta de tortillas en Chilapa para mudarse a otra ciudad en donde su hija pueda concluir sus estudios de secundaria.
La mujer se dedica a vender de tortillas en la colonia Lázaro Cárdenas, pero declaró que se mudará de ciudad para que su hija que cursaba el último año de secundaria en la Técnica 09, donde no hay clases desde hace casi dos meses, pueda concluir sus estudios y siga estudiando.
“Me iría a Chilpo (Chilpancingo) pero tengo una hermana que me puede ayudar en Cuernavaca. Mi prioridad como madre y padre de familia es que mi hija culmine con sus estudios que tanto me ha costado”, indicó doña Carmen.
La angustia de la mujer es evidente, pero tienen la confianza en que allá no habrá tanta violencia como en esta zona de Guerrero, que se ha convertido en el escenario de Guerra de dos grupos criminales: ‘Rojos’ y ‘Ardillos’.
La deserción escolar en planteles de municipios de la Montaña baja fue confirmada por Maurilio Morales, quien dijo que hay una reducción considerable de la matrícula de 62 mil 84 alumnos que había antes de este problema en toda la región, pero se negó a dar la cifra precisa de alumnos que han abandonado las escuelas para ir en busca de otras. (Con información de API)