En Tela de Juicio – Felipe Victoria

 

¿Ninguno de tantos?

 

Felipe Victoria

 

En la plataforma digital de Jorge Zamora Téllez el miércoles en mi programa de las 10 de la mañana casi les descifré el enigma entre quiénes fueron las mujeres mexicanas peligrosas del pasado y cuáles ahora las famosas.

Claro que hay otra que es famosa y peligrosa, pero además muy ingobernable y no se da por vencida realizando maravillas temerarias en teleseries. ¿Adivinan quién es?

Si el mes de septiembre estuvo muy meneado y remojado, octubre no apunta muy diferente, pues aún faltan algunas contingencias bien pronosticadas por los servicios meteorológicos y no hay de otra más que tomar precauciones, como recomiendan las autoridades; nada de conjuros supersticiosos de clavar cuchillos en la tierra o poner vírgenes de cabeza, ni desplumar gallos vivos.

Tampoco esperar que las aguas arrasen las casitas en zonas de riesgo y asentamientos irregulares para que venga el tenor Plácido Domingo de nuevo a regalar otras, como cuando el huracán ‘Pauline’ de hace 20 años, que hasta corrieron a un alcalde negligente por parrandero.

Ningún formarse en la fila a ver si nos tocan los ciento veinte ml pesotes del Fonden. Si bien nos va completos sin moche obligado o despensitas agorgojadas y caducadas de las que se quedaron escondidas y embodegadas de cuando en 2013 chocaron las tormentas Ingrid y Manuel, y agandayaron en bolsas de un partido amarillo, entonces en el poder, que guardaron para futuras campañas.

Lo que todos queremos exigir es limpieza de veras en el reparto de ayuda a verdaderos damnificados y no que se repitan transas y agandayes, como los que ya comenzaron a descubrirse en el antes glorioso DF transformado a “Nueva Mancerolandia” sin ley.

Pero ya que toqué el peligroso tema electoral, ni quien no se dé cuenta de que el comal para el 2018 se está poniendo muy ardiente y todos los que andan tras la presidencia, alcaldías, diputaciones y senadurías andan peor que descalzos, con eso de que dizque ya no habrá curules plurinominales y el chorizo de que los recursos y prerrogativas para los partidos se aplicarán quién sabe cómo para la reconstrucción y ayuda a damnificados por los huracanes y temblores de septiembre.

Más se tardaron en llegar fuertes donativos del extranjero y nadie sabe ya donde quedaron, pero el caso es que los que andan enfermitos de premuras y calenturas por candidaturas, sea mediante algunos partidos en que ya nadie cree ni confía o como supuestamente independientes, la van a tener dura y pelona para poder salirse con la suya.

No olvidemos las sabias palabras del dictador Porfirio Díaz que decía que “gana las elecciones el que cuenta los votos”, y para eso en México hay un costosísimo INE con demasiados empleados y Tribunales especiales con magistrados muy bien pagados, para que obedezcan consignas extrañas y convaliden cochupos.

La transparencia y legalidad siguen siendo asignaturas pendientes y aquel sufragio efectivo de Francisco I. Madero en 1910 ahora es sufragio, pero en efectivo; las elecciones las ganan quienes más dinero invierten en la compra de votos, porque el electorado nada que aprende a no malbaratar por miserias su dignidad perdonando a los ladrones como cuando eligieron a Barrabás para ser liberado en vez de a Jesucristo.

Tan grave anda el panorama que ninguno de los partidos registrados pudiera ganar solito en ninguna parte y por eso buscan como aliarse a tiempo mezclando agua con aceite, porque la intención nacional es que no vuelva a ganar el tricolor, pero tampoco dejar que López Obrador se salga con la suya al tercer intento, disfrazado ahora de morenito remilgoso.
La dama traicionada por sus siglas blanquiazules y el Jaguar que anduvo por aquí, o el halaraquiento norteño de la Sultana, obviamente dividirán las votaciones para que no les alcancen bien a los principales contrincantes, como en “El Príncipe” recomienda Nicolás Maquiavelo: divide y vencerás.

Como aún no soy publicista contratado en exclusiva no mencionaré nombres de nadie y menos de Acapulco; me cansé de regalar opiniones o frases ingeniosas que se apropian sin dar regalías.

A ponernos las pilas el aproximado cuarenta por ciento de los electores para no elegir a los menos peores, el abstencionista sesenta por ciento no cambiará de opinión y le va a todos pero no vota por ninguno, creyendo que así se liberan de culpas como Pilatos.

La maestra Pizarrina anda de gira y por eso traje a las chismosillas.

-¡Riiing… salinsliiim!

-Comadre Proculina, ayer por la mañana el Facebook pendejeó y no miré a tu viejo en la plataforma digital.

-La de malas le tocó a Maribel Helguera en sus noticias de las once pero mi galán la libró, Torturina.

-¿Dijo quiénes son las peligrosas y quiénes las famosas?

-Pues las peligrosas resultaron las hermosas peleando por recetas de belleza y una hacienda blanca en el estado de México, que una pensaba heredar cuando muriera el que creyeron sería gobernador del Estado de México si Hank González llegaba a Los Pinos en 1982.

-¿Y qué paso pues?

-Que la entonces primera dama les aplicó “la de Aristegui” pero con Scherer y se armó el escándalo, haciendo que un presidente llorón regresara la finca que le regalaban.

-Aaarajo manita, inusitado entonces porque ya ves ahora.

-¡Shhh, cábrate cayona!, no le buigas con la hermosa nada más famosa.