* Monseñor Leopoldo González dijo que “ahora que no estamos en campañas electorales de ningún género”, los servidores públicos deben poner al servicio de los ciudadanos

ANA LILIA TORRES

ACAPULCO.— El arzobispo Leopoldo González González convocó a los distintos grupos políticos a que ahora que ya no es tiempo de campañas electorales, dejen los ataques y las descalificaciones para alcanzar acuerdos, buscando ante todo privilegiar el bien común de la sociedad.
A través de un comunicado, el clérigo destacó que es importante la unión de las fuerzas políticas para responder a las demandas de la población, ya que “en nuestros días es muy sentida la necesidad de fortalecer el tejido social”.
“Ahora que no estamos en campañas electorales de ningún género, es bueno que arraiguemos la convicción de que quien busca el servicio público, ha de ser eso, servir a la sociedad”, expresó monseñor González González.
Consideró que para poder alcanzar acuerdos, es fundamental que el punto de unión entre los distintos grupos políticos sea la búsqueda del bien común.
“A partir de ahí, hemos de aceptar que quienes presentan un proyecto para mejorar nuestra nación, que es diferente al nuestro, no son enemigos nuestros. Ni es sano descalificarlos con adjetivos denigrantes”, expresó.
El prelado católico dijo que quienes tienen una opinión diferente, “nos hacen ver la realidad desde otro punto de vista, que también tiene aspectos positivos para el bien común, que pueden unirse a los aspectos positivos que nosotros percibimos y planteamos buscando también el bien común, y con ellos construir así el punto de acuerdo, que será para bien de todos”.
También consideró que se debe buscar la solución de conflictos sociales, sin dañar los derechos de terceros.
“Otro renglón que desde hace tiempo es un reclamo bastante generalizado es que en los conflictos sociales se logren los acuerdos para bien de todos, sin dañar derechos de terceros”, dijo el clérigo.
Mencionó que las autoridades deben dar atención a todo aquello que es un legítimo reclamo y el cumplimiento de la palabra empeñada, porque de otra manera se pierde la confianza.
Pero también es necesario que los grupos sociales actúen con “honestidad para no buscar, ocultando con una bandera de nobles propósitos, otros provechos individuales o de grupos. Es un derecho la expresión de aquello que juzgamos justo manifestar, pero también es un deber mantenernos dentro de la justicia al hacerlo”.
Al mismo tiempo, con respecto a la celebración del Día de la Bandera, dijo que es uno de los símbolos patrios más arraigados en nuestra identidad personal, que desde niños aprendimos a respetar y honrar aquello que representa, nuestra Patria.